Luna llegó a Zaragoza el sábado por la tarde, viene desde Barcelona para aprender a cuidar de la diabetes de Víctor, su dulce guerrero.
Luna es una labradora de color chocolate de dos años que vive con Víctor y su familia en Barcelona. Siempre ha sido muy lista y trabajadora pero ahora su familia ha decidido dar un paso más, quieren que Luna sea la dulce detectora de Víctor para que mediante sus alertas los niveles de glucosa en sangre del pequeño de la casa estén siempre bajo control.
Poder anticiparse a los desniveles de la diabetes supone una mejora en la calidad de vida, tanto a corto como a largo plazo. Es por esto que la familia de Luna ha decidido separarse unos meses de la perrita para que pueda aprender todo lo necesario.
Sabemos que la echáis mucho de menos pero Adela y Marcos, su familia de tutela, la están cuidando de maravilla y como decís vosotros… “El tiempo pasa volando» y los resultados merecen el esfuerzo de pasar un poco de cariños.
Víctor, ¡¡Luna te manda un lametón enorme!!
Os dejamos una foto de la perrita trabajando.